Cada cual que juega su carta,
me toco esta piel y pienso en gastarla.
No quiero aprender más nada,
quiero olvidarme de mi,
de ti, de cuanto fui.
Alto al fuego, empezar de nuevo,
con un traje sin arreglos.
En medio que piensan en envoltura,
pa los hijos de los hijos de esta cultura,
viven todavía las palabras crudas.
Vengo por el agua, tengo que beber.
Sin oscuridad no hay anochecer,
acuéstate conmigo esta noche, nene.
Recuerda cuanto te amé, cuanto te pensé,
cuanto me gustabas.
Somos igualitos, durmiendo de la nada,
anda por el todo como una cascada...